
Coiffeur
En el arte forjarse una identidad parece anhelo que canoniza lo genuino. Cuando se logra, el maquillaje suele secarse en los rostros o las formas varían sin desarticular esqueletos, dejando el tufillo a sutura calculada. La transformación de Coiffeur se arraiga entre lo artístico y humano, con casi la ausencia de sostenes en tiempos desestabilizadores. “Terminé No es (07) sabiendo que esa etapa había concluido; sentía un defasaje muy grande, no podía ver este disco. Fue traumático, me angustié por todo lo que se me venía, pero tenía que hacerme cargo. Necesitaba nuevos estímulos en cuanto a lo melódico, a lo lírico… en cuanto a todo (risas). Creo que hay dos cosas que movilizan: el aburrimiento y el dolor. En este caso fue por ambas”, apunta Guillermo Alonso, la persona detrás y delante de Coiffeur.
Para quienes internalizaron la desfachatez de Primer Corte (05) y No es, El tonel de las danaides puede resultar frustrante: desde la cavilación de la voz y lo críptico de las letras hasta el esparcimiento armónico de capas y capas de cuerdas. Un disco que pide atención y paciencia, y se muestra más cercano a la personalidad esquiva, reflexiva y ultra perceptiva del autor. “Las canciones no tienen que ver con el dolor literal sino con el que te genera el sentirte limitado. Giran entorno a lo existencial.”
Coiffeur concibió su nuevo espacio traspasando sus demarcaciones naturales, y convocó a Juan Stewart para la apertura del ambiente sonoro y a Mariano “Manza” Esaín -nuevamente como productor- para ordenar lo técnico. Además, detrás de los arreglos, Pablo Grinjot aporta improvisaciones y elaborados paisajes casi siempre acústicos, aunque temas como La ecuación simbólica o Porque las cosas (estrellas) se muestran ligeramente impuras tras los recortes de algunos samplers de cuerdas. “Me siento una especie de medium. En la realidad, las canciones me pertenecen; pero en otra realidad no (risas). Es mi disco menos solista. Me parece interesante como Coiffeur puede transformarse, algo que busqué desde el principio: que se forme y se deforme según lo que necesite en el momento.” El Spinettalandia y sus amigos (71) queda como vínculo involuntario con el “Flaco” más artesanal y rodeado de compinches.
Pero las transiciones no provienen sólo del emergente artístico. Tanto el cambio de su Morón natal al hábitat de Ituzaingó como la concepción de un trabajo en conjunto evidencian la falta de filtros entre individuo y cantautor. “En una mudanza tenés que transformar simbólicamente lo que te conforma hacia otro lugar. Eso es doloroso. Después, las cosas materiales te ayudan a que te identifiques. El trauma del disco fue parecido: llenar ese espacio de cosas que me hagan sentir pertenencia. Incluso, durante el proceso, el silencio me cautivó, aunque no sé si aparece en El tonel…. Creo que tiene mucha más dinámica que los anteriores, que eran vertiginosos. Además, el trabajo actuó como excusa para desarrollar relaciones interpersonales. Podés hacer el mejor disco del mundo, pero si en ese proceso no lográs algo superador a nivel humano, ¿tiene realmente sentido?”
El título remite a un mito griego donde 49 hermanas que asesinaron a sus maridos son condenadas a cargar con agua un tonel que no se llenará en la eternidad. Aunque suena bastante literal, Coiffeur invita a interpretarlo. Tal vez en vivo se revelen coordenadas espacio-temporales que repliquen su manera de entender la música y, sobre todo, sus composiciones. “Me importa el feedback de la acción. Esas canciones que tomaron forma, van a volver como respuestas, y eso me va a modificar. Hoy desconozco las consecuencias porque no pueden medirse… ¡por suerte! Sí puedo medir la dimensión que tuvo en mí: desestabilizante y renovadora.” Otra vez la autenticidad preciada. Sin embargo, en Coiffeur suena natural, lejos de posturas y conceptos concretos. “El arte o el rock son gestos que me cautivan, aunque no están más en el lugar donde se los deposita, ni en el escenario ni en los museos, son libres y los puedo encontrar en un gesto ajeno al arte. Por ejemplo, una mamá planchando: el cambio de textura de la ropa puede ser bello y lograr trasportarme a otra reflexión. Me cuesta pensar el rock y el arte en un espacio tan premeditado y circunscrito. Creo que existe mucho consenso sobre lo que tiene que emocionar o lo que es provocativo.” Coiffeur somete todo a reflexión, una de las pocos guiños que parecen no haber cambiado desde que cerraba No es entonando “las certezas me dan desconfianza”.
Nicolás Blanco Rodríguez
Publicado en la edición de octubre de Los Inrockuptibles.
Tu sabes:
VIE 11.12 | 24hs | en vivo: Juan Stewart + Coiffeur | DJ Gustavo Lamas
The Roxy Live, Niceto Vega 5542
$15 hasta las 02:00hs.
Luego GRATIS.